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<title><![CDATA[Comentarios al libro: EL AMANTE COPERNICANO (ENSAYO FILOSÓFICO SOBRE LAS TÉCNICAS DE CONTROL DE PODER TECNOCRÁTICO)]]></title>
<link><![CDATA[https://bbltk.com/biblioeteca.web/titulo/el-amante-copernicano-%28ensayo-filosofico-sobre-las-tecnicas-de-control-de-poder-tecnocratico%29]]></link>
<description><![CDATA[El amante copernicano es la historia de alguien que viaja desde la Alsacia francesa hasta la capital de Sevilla en Andalucía, para intentar dar un giro copernicano a su vida, un giro de 180 grados. La autoaplicación de la metáfora de la “revolución copernicana”, además de curiosa,  lo que viene a sugerir es que -por analogía con el enfrentamiento entre el geocentrismo de Ptolomeo y el heliocentrismo de Copérnico- éste habría colocado al hombre, analogado de la Tierra en la que habita, como centro del cosmos en tanto que sujeto del conocimiento, haciendo girar en torno de sí mismo a los objetos de ese conocimiento analógicamente asimilados al Sol y a los demás planetas.<br /><br />A través de una narrativa en primera persona, Frédéric nos va contando su vida, lo que ha sido de él a través de diversos países de Europa y nos introduce en un contexto coloquial, acerca de las últimas transformaciones de los modelos científicos de ciencia y de la manera de incorporarse a una filosofía de poder. Y va pasando a través de muchos filósofos, como Nietzsche, Cioran, Freud, Foucault, para ir desenmascarando a las ciencias sociales, y lo que ocultan, sobre todo, las grandes corporaciones del poder, a través de la historia, desde la mitología clásica pasando por el Derecho canónico medieval.<br /><br />Lo que caracteriza a la tecnocracia, a principios del siglo XXI, es la tendencia a suplantar el poder político en vez de apoyarle con su asesoramiento, asumiendo para sí la función decisional. Eliminando la división entre política como reino de los fines y técnica como reino de los medios, el tecnócrata abandona el terreno técnico-económico y de los medios de la acción social para meterse en el de los fines y en el de los valores, intentando que la decisión de tipo político y discrecional —con base en criterios prudenciales y morales— puede ser reemplazada por una decisión no discrecional, fruto de cálculos y previsiones de tipo científico, en base a puros criterios de eficiencia.<br /><br />Se desmantelan algunos prejuicios que existen contra el poder burocrático. Se demuestra cuáles son las verdaderas técnicas con que operan. Pues no todas las cosas pueden ser cuantificables ni reducibles a números como pretende la tecnocracia. Precisamente las cosas más importantes, como el ingenio, la voluntad de desarrollo, el conocimiento, no pueden ser reducibles a números, por lo que todo su entramado queda en entredicho. Y tenemos que volver a analizar las técnicas más rudimentarias, las que provienen de la mitología popular y de las técnicas de la Escolástica medieval para desentrañar todo este embrollo, y chocarnos con la realidad, la de que muchas de las técnicas con las que estamos gobernados dependen de simbologías y de escenografías del poder, a través de su publicidad, y también dependen de sus técnicas tecnocráticas, pero lo más importante  del ellas, sigue dependiendo de una forma de hacer el poder que recuerda al derecho hereditario de la Edad Media y su poder feudal.<br /><br />Nos basamos para afirmar aquello en teorías críticas de la razón reconstructiva, en teorías de la autocomprensión, propias de la hermenéutica, que hacen un análisis crítico y racional de la tradición institucional.<br /><br /><br />Es un ensayo crítico y un poco novelado que he redirigido desde un enfoque actual de la problemática de las modernas tecnologías, con un lenguaje lo más sencillo posible para su comprensión. A su vez, las éticas de la moral consensual-comunicativa nos dan la base de legitimidad, o condiciones de posibilidad, que necesitamos para construirlas.<br /><br />El racionalismo siempre necesitó del empirismo y viceversa, la matemática también se ha apoyado en las leyes lingüísticas, que el racionalismo fue quien se las prestó; no sé por qué ahora se quiere ver metafísica en todo el racionalismo; el racionalismo dogmático, ése que no nos da las condiciones de posibilidad de validez para un juicio, ése sí es dogmático pero no el otro.<br /><br /> Esta es mi página de autora:<br /><br />https://www.amazon.com/author/estherllull]]></description>
<lastBuildDate>Tue, 28 Apr 2026 14:59:52 +0000</lastBuildDate>
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